Lectura de Yogi Bhajan- Agosto 20, 2001 -Española, Nuevo México, EUA

«Cuando Dios está en ti, tu eres compasivo. Cuando un demonio está en ti, eres pasional. En el
camino de la pasión trabajas, persigues y engañas para conseguir lo que quieres. En el camino de la
compasión tú no haces nada, todo es hecho para ti. Tú no quieres verte divino, quieres verte
hermoso y apasionado para poder seducir a las personas y a las oportunidades. Queriendo ser rico,
te involucras en tonterías, con miedo de que nadie se interese por tí o de que alguien te quiere
traicionar.
Así como todo el conocimiento no sirve de nada si no hay experiencia; la vida es inservible si no
hay compasión. ¿Para quién vives? ¿Para tí mismo, tu familia, tus amigos, tu ciudad? ¿Qué te da
poder? ¿Dios te da poder? ¿Ves a Dios en todas las personas, los lugares y las situaciones? La
pasión es el auto- involucramiento con uno mismo, la compasión es el involucramiento universal
con el universo.
¿Cuando te despertaste esta mañana meditaste en tu respiración y le agradeciste a Quien que te dio el
Respiro de la Vida? Puedes ver lo ridículo que es el volverte consciente por la mañana y no
respirar conscientemente. El Karma se convierte en Dharma cuando aplicas tu consciencia. Esta
vida es un regalo, ¡no te pertenece! Cuando alguien te da un regalo, tu lo cuidas – diez años
después cuando alguien te pregunta de dónde lo adquiriste tú dices, » Tal y tal me lo regaló.» ¡Y
cuando Dios te da el regalo de la vida, no lo mencionas, no lo mencionas para nada!

Recuerda que Quien hace rotar la Tierra todos los días puede hacerse cargo de tu rutina. Todo lo que nos
pasa viene de vidas anteriores. Si pagamos la deuda y no añadimos nada extra a nuestra cuenta,
entonces no tendremos nada. ¡El tiempo está pasando, tiempo valioso, no gastes el Respiro de la
Vida! ¡Entiende que eres una criatura! Empieza a pertenecer a El que te hizo pertenecer.
En la cosmología de nuestra existencia, en la unión de tus átomos, en el baile de ti mismo existe un
poder y una sensibilidad de los cuales tú eres responsable. ¿Porqué estas sufriendo? Tú has nacido
por Su voluntad. ¡Relájate! Lo ilimitado no será tocado. Donde uses «Yo», «Tu» se irá corriendo.
Cuando «Tu» se va, no tienes lugar, porque «Tu» abre el Tercer Ojo, «Yo» no.