Yogi Bhajan Habla con los Padres

Los Angeles: 19 de febrero de 1985.

En la infancia nunca te enseñaron la responsabilidad. Te han aventado y empujado. La mayoría de
la crianza de los hijos que he visto en este país es muy regimental. Nadie usa el corazón; todo es
una cosa de la cabeza. Este tipo de infancia es muy doloroso. Si me hubieran criado como criamos
a los hijos aquí, yo me habría suicidado a los dos años. ¡De verdad! La manera en cómo hablas a
tus hijos, es tan grosera, tan inhumana, ¡tan neurótica! Eres tan descortés al hablar con tus hijos. Y
a pesar de eso piensan que son padres muy amorosos. Nunca le dices a un niño: «Por favor»; nunca
llamas a un niño por su nombre completo; nunca lo tratas como una persona; sólo los tratas como
cachorros y esperas que ellos aprendan cómo vivir. Imposible.
Recuerdo cuando yo tenía casi tres o cuatro años, cómo se dirigían a mí. Siempre usaban mi
nombre completo, mi madre nunca me llamó con un apodo. Nunca. Todavía recuerdo como mi
madre me decía «Harbhajan Singh ji, este es el momento para que vengas y te sientes con nosotros
a desayunar.» O ella me llamaba por mi nombre completo y decía, «Yo he preparado la comida que
tanto te gusta. Está ahí. Vayamos a sentarnos y comamos. Me gustaría darte de comer.” Había una
gran respetabilidad y responsabilidad.
La cosa más grande que me enseñaron fue que tengo una identidad completa, llena, aislada, pero
soberana. Tu soberanía sólo te puede ser dada cuando eres niño por tu madre, por su
identificación de ti como un individuo total y completo. Lo que tú llamas agallas, la fuerza de la
identidad, te es dada por tu padre. Todo sucede en los primeros once años. Después cualquier cosa
hecha o dicha y enseñada por tus padres es inútil, porque la base ya está construida.
La dulzura de dar a un niño una identidad es muy difícil para ti. Tú piensas que el niño es un
mueble-es de tu propiedad de la que tienes control absoluto. ¿Hay algún padre que pueda
simplemente sentir que su propio hijo es una persona completa, independiente, soberana dentro
del núcleo familia? No, en absoluto. Lo máximo que le das es el trato de un invitado de una noche
o un visitante o un dependiente. Si estás de humor cariñoso, eres muy amoroso pero si estás
enojado, eres muy odioso.
¿Llevas las cosas a un juicio? Si un niño ha hecho algo mal, ¿le has dado la oportunidad de
defenderse a sí mismo? Si un niño ha hecho mal, verdaderamente mal, llévalo a juicio. En mi vida
yo recuerdo, a veces yo hacia cosas intencionalmente mal. Me gustaba ponerme loco
intencionadamente y hacer algo realmente extraño. Entonces, se daba el aviso. «Está bien, mañana
a las 11:00, lo que has hecho hoy será considerado. Prepárate: ‘Así que yo le preguntaba a mi
institutriz, «Bueno, lo hice. Ahora, ¿cómo salgo de esto?» Y ella me decía: «Bueno, Baba, yo te lo he
dicho muchas veces, pero siempre me pones en evidencia con estos problemas, mi trabajo está en
juego, tú lo entiendes completamente. Yo soy una mujer muy buena. Yo siempre estoy contigo,
pero ¿por qué haces estas cosas? Ahora tenemos que ir con el abuelo y suplicar misericordia. No
hay nada que podamos hacer. Los hechos están en nuestra contra:’ Yo decía, “Bueno, ¿cuáles son
los hechos? Dime los hechos:’ Y ella decía, «Bueno, esto es lo que se esperaba de ti y esta fue la
situación y esto es lo que hiciste mal. ¿Qué voy a hacer?»

Así que en esa situación muy afectiva, yo la veía y ella decía: «Bueno, hay una salida. Bueno, vamos
a pedir una prórroga:’ Así que al día siguiente a las 11:00 el abuelo se sentaba y nosotros íbamos y
ella decía, «Baba tiene que prepararse para los exámenes de la escuela y necesitamos una prórroga
de una semana.”
Después de una semana íbamos de nuevo y para ese entonces había bastantes lagunas y las cosas
se habían calmado y yo había hecho cosas muy, muy buenas en esa semana. En primer lugar se
discutia que mis exámenes eran muy buenos, mi resultado había salido y mis calificaciones eran
muy buenas, y que yo había participado en un espectáculo de los mejores vestidos entre los niños.
Ella defendía todo el asunto, y luego decía: «Bueno, fue un resbalón de las circunstancias y Baba
perdió control. No estoy diciendo que estuviera bien. Él lo ha reconocido y ha leído 2 Japjis extras
cada mañana y pienso que eso debería ser suficiente:’ O algo así. Así que, básicamente, a mí me
enseñaron la más fundamental ley del karma, la causa y efecto, así que lo que tú siembras, tú vas a
cosechar; y tú eres una identidad independiente y soberana: cuando cometes un error, pierdes tu
soberanía y quedas sujeto y la sujeción es peor que la muerte. Fue todo lo que me enseñaron
desde el primer día. Fue un proceso continuo, fue un continuo aprendizaje, fue una formación
continua, y fue un comportamiento continuo.
Definitivamente recuerdo, cuando yo tenía nueve años dije: «No me gusta cuando el diario viene a
mí todo arrugado y no está en orden:’ Me gusta leer el periódico, sabes, página por página, como
debe ser. Y normalmente el periódico siempre es para los mayores primero, ¿no? Ellos sacaban las
secciones que querían leer y cuando llegaba a nuestra habitación, estaba todo al revés. No me
gustaba. Yo presenté una protesta y dije: «Yo lo he dicho tres veces y no es escuchado, por lo tanto,
me gustaría que esto se haga:’ Y mi padre tenía que poner por escrito que siempre el periódico
sería enviado a nuestros aposentos totalmente completo.
Tú sólo dices, «Nadie está por encima de la ley; pero ¿formas a tus hijos así? ¿Les das la experiencia
práctica que nadie está por encima de la ley? ¿Le dices a tu propio hijo que nadie está por encima
de la ley? ¿Te atienes a veces cuando has hecho algo fuera de la regla de la familia? ¿Les has
pedido disculpas a tus hijos, «Lo siento.” O sólo dices las cosas bien, y das conocimiento todo el
tiempo? ¿Dónde está la aplicación práctica de la vida, el vivir y los principios de la vida? Cuando se
practican los principios de vida, la vida se practica. Ése es el trabajo que a ustedes les está faltando.
¿Qué le puedes dar a tu hijo, excepto los valores de auto-justicia, excepto la propia identidad y la
propia soberanía? A un niño se le debe decir de una manera práctica cómo comportarse y debe ser
tratado para ser auto-soberano. Si no, para nada le estas dando autoestima al niño. Si quitas la
autoestima, después de la infancia, el niño reacciona y entonces necesita psicólogos, psiquiatras,
hospitales psiquiátricos, y similares. En la infancia nos tienen que enseñar sobre la vida y la justicia,
tenemos que pedir relacionarnos a la realidad de la vida en la soberanía práctica, y para nuestra
independencia; tenemos que tener un sistema de justicia en nosotros mismos para que podamos
tener la experiencia de esa justicia.