¿Yogui o Hippie?
Kundalini yoga también se llama el yoga de la conciencia.
Tiene un efecto muy rápido en nuestros centros de percepción.
Inmediatamente nos pone en contacto con nuestro estado más profundo.
Por eso, quienes experimentan su poder ya no necesitan estimulantes externos como las drogas, el alcohol u otras adicciones…
Cuando empiezas a practicar, puedes quitarte la máscara de la adicción, sin sufrimiento, sin esfuerzo, de forma natural.
No necesitamos ninguna droga para ponernos en contacto con nuestra alma. El alma está siempre dentro de nosotros, enterrada bajo multitud de capas de pensamientos, máscaras e identidades falsas.
Nuestro maestro siempre decía que a través de nuestra práctica descubrimos partes de nosotros mismos como la capa de una cebolla, y lentamente llegamos a ver nuestro centro, puro y blanco, como la luz de nuestra divinidad…
Durante la década de 1960, Yogi Bhajan comenzó a cuidar de muchas personas que provenían de un trasfondo cultural complejo. Se llamaban a sí mismos hippies.
Probablemente también hayas oído hablar de ellos. La paz, la música, la libertad sexual representaron un fuerte deseo de liberación social de una identidad que ya no tenía raíces.
Esto llevó al deseo de rebelión, al rechazo de una posición social, de una identidad reconocida, de una vida ordinaria.
Este fue el humus en el que kundalini yoga tuvo la oportunidad de echar raíces.
A diferencia del movimiento hippie, Yogi Bhajan tenía un claro código de conducta: disciplina que requería compromiso, carácter y dignidad. La recompensa fue la posibilidad de entrar en contacto con una nueva parte de nosotros mismos.
Para muchos, esto significó dejar atrás el dolor que veníamos viviendo desde hace mucho tiempo, vidas en desorden, en las que, desde el sistema nervioso hasta la mente, habíamos creado numerosas dependencias de diversa índole.
La práctica de kundalini yoga cambió el destino de una generación. Yogi Bhajan dio calibre, fuerza y carácter a las personas necesitadas. Era un maestro para los necesitados.
Solo al estructurar nuestras vidas para incluir compromiso, carácter y dignidad, sentimos el calibre de nuestra esencia más profunda. Es en la práctica, la meditación y el compartir con otros seres divinos que somos capaces de reconocernos efectivamente como parte de la esencia del universo y encarnarlo en nuestras vidas.
Hoy tenemos la oportunidad de celebrar el milagro: reconocer nuestra dignidad de almas buscadoras.
El 25 y 26 de junio* nos reuniremos para una nueva versión del solsticio de verano.
Nos reuniremos de todas partes del mundo como un sangat único, de diferentes culturas, con diferentes formas de experimentar el Kundalini Yoga y nuestro estilo de vida, para enriquecernos con la experiencia y reconocer nuestra alma en relación con la única gran esencia.
En este evento virtual del solsticio de verano, celebraremos nuestra vida juntos, nuestra vida que en cada momento genera una nueva oportunidad de ser, una nueva perspectiva de evolución, un nuevo sentido de agradecimiento por lo que somos y por lo que no habríamos sido. sin estas hermosas enseñanzas.

Únete a nosotros.

*Algunas zonas horarias finalizarán el 27 de junio